AMADO JESÚS

 

Ha empezado una nueva etapa en mi vida, una oportunidad nueva que me concedes para continuar el camino hacia la meta que has trazado para mí. Gracias por cuidar de mí y de los míos, gracias por regalarme la vida eterna, el perdón de mis pecados y la gracia de Tú salvación, sabiendo Señor que todo es producto de Tú amor por mí y de la medida de fe que me has regalado para recibirte en mi corazón.

Tú palabra dice que debo esforzarme y ser valiente, que no tenga miedo ni desmaye porque Jehová mi Dios, estará conmigo dondequiera que vaya. Aliéntame Señor para entender esta promesa y hacerla mía, dame la sabiduría para comprender que Tú cumples lo que ofreces, que haces Tú parte, pero debo hacer la mía. Tú me ofreces ríos de agua viva, pero yo, por fe, debo esforzarme para cavar los pozos y recibirla, en el lugar donde me encuentre, ya sea en el desierto o la tierra más inhóspita donde esté viviendo. Tú me quieres llenar con el aceite de tu Espíritu Santo, pero yo debo esforzarme por restaurar la vasija de mi ser, para que no se derrame, sino que dé, todo el fruto de su unción. Enséñame Señor, que de mí depende que yo cierre ciclos de deben cerrarse, para dar paso a ciclos nuevos que deben abrirse para avanzar en mi vida; que a mí me toca decidir cerrar esas puertas que he dejado abiertas para tantos años, por la culpa, la falta de perdón, el resentimiento, el sentirme víctima, el temor, la falta de carácter, de fe, y de basarme en mi propia opinión.

Perdóname Señor, porque entre otros obstáculos y excusas creadas por mí mismo, lo han impedido, retrasando así el extenderme hacia los propósitos para los cuales Tú me has llamado. Exhórtame Jesús, cuando en la agenda del amor, el perdón no ha sido mi primer punto; cuando me he detenido en crecer espiritualmente a causa de distraerme al pensar en mí mismo, en mis problemas, mis necesidades, mis propósitos, mis sentimientos, mi propio bienestar, en lugar de procurar agradarte a Tí y a mi prójimo, como tú mandas. Perdona mis pecados y cambia mi corazón para que yo perdone.

Corrígeme amorosamente cuando hagas mis planes según mis deseos y metas, cuando busque tomar los cómodos atajos que el mundo me ofrece, obligándote a salir de mi vida, por no tomarte en cuenta. Guíame, para que te consulte en cada decisión que vaya a tomar, en cada acto que vaya a realizar, en cada nuevo proyecto que desee iniciar. Recuérdame Señor, que debo ser agradecido contigo porque todo te lo debo a ti; lo que soy, lo que tengo, todo proviene de Tí.

Anímame a entregarte mi pasado, para que las ataduras que me esclavizaron se rompan y pueda vivir en libertad mi presente, cobijado bajo Tú sombra y Tus cuidados, para poder vivir con satisfacción, paz y gozo mi futuro. Haz de mí, una persona que ore, que interceda por los demás, que dependa de Ti, que esté siempre en comunión contigo; que clame, que vuelva mis ojos a Tí, para que escuches en el día de la angustia y te apiades, para que oigas mis ruegos y respondas con misericordia. Ayúdame Señor a leer, creer y obedecer Tú palabra, a involucrarme con el compromiso de llevar a otros a conocerte, a vivir santamente, para que mi vida sea esa luz que alumbre en las tinieblas, para que sea un ejemplo de lo que es vivir en Cristo Jesús.

Recuérdame pedirte esa sabiduría que viene de lo alto, para actuar rectamente y con madurez espiritual, a tener hacia Ti ese temor reverente que me impida ofenderte, ofendiendo a los demás, a estar listo e irreprochable para el día de Tú segunda venida, a reportarme cada día delante de Tí, para que cuando yo te busque, Tú reconozcas mi voz y mi nombre y acudas a mí, en pronto auxilio. Sé Tú, mi compañero de días y no permitas que me aparte de Ti, porque solo, nada puedo hacer.

Quiero caminar hacia mi futuro, tomado de Tú mano, confiando en que me levantarás cuando caiga, en que me sostendrás cuando esté débil, me fortalecerás cuando esté triste y me ayudarás en cada momento difícil que atraviese, Que aún, serás misericordioso con mi descendencia y cumplirás en ellos la promesa de que sí creo y tengo fe en Ti, seré salvo yo y mi casa. Gracias Señor por permitirme ser Tú hijo, por Tú fidelidad y Tú inmenso amor por la humanidad, aun cuando te fallemos cada día. En el poderoso nombre de Jesús. Amén y amén.

Dr. Fernando Rosero González, líder en la Iglesia Cristiana Evangélica «Casa de Fe».

3 comentarios sobre “AMADO JESÚS

  1. Marcelo Bermúdez Contestar

    Qué increíble la conversión del abogado Rosero, francamente estoy pensando que es un milagro, linda la oración, con un contenido profundo, espiritual, espero que sincero, yo no soy evangelista o cristiano pero le felicito de todo corazón y muy admirado al abogado Fernando Rosero.

    • Yoly Neira Contestar

      Lindo mensaje tío! Deberíamos tener la opción de compartirlo, creo que no muchos tenemos ese sentir, le envío un abrazo

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