EL MATRIMONIO COMO INSTITUCIÓN TERRENAL, CONTENIDA EN EL CÓDIGO CIVIL Y COMO INSTITUCIÓN DIVINA, CONTENIDA EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS.

 

El matrimonio de conformidad con lo previsto en el artículo 81 del Código Civil, es un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen con el fin de vivir juntos, procrear y auxiliarse mutuamente. El artículo 95 ibídem establece las nulidades del matrimonio, contraído por las siguientes personas: 1.- El cónyuge sobreviviente con el autor o cómplice del delito o tentativa de homicidio, asesinato, sicariato o femicidio del cónyuge fallecido o que haya sobrevivido. 2.- La persona menor de 18 años de edad. 3.- La persona ligada por vínculo matrimonial no disuelto. 4.- La persona con discapacidad intelectual, que afecte su consentimiento y voluntad. 5.- Los parientes con consanguinidad en linea recta. 6.- Los parientes colaterales en segundo grado civil de consanguinidad. El artículo 96 del Código Civil, establece otras causales de nulidad del matrimonio como la falta de libre y espontáneo consentimiento por parte de alguno o de ambos contrayentes, al tiempo de celebrarse el matrimonio, sea que provenga de una o más de estas causas:

1.- Error en cuanto a la identidad del otro contrayente;

2.- Discapacidad intelectual que prive del uso de la razón;

3.- En caso del matrimonio servil ; y

4.- Amenazas graves y serias, capaces de infundir un temor irresistible.

El artículo 97 ibídem, establece que se puede volver a celebrar el matrimonio, una vez subsanadas o removidas las causas que lo invalidaron, cuando la naturaleza de ellas lo permita.

El artículo 98 del Código Civil, establece la Acción de nulidad del matrimonio podrá ser demandada por cualquiera de los cónyuges, si ésta se fundamente en defectos esenciales de forma o en los impedimentos dirimentes señalados en el artículo 95 ( nulidades ) ibídem; pero si la acción se funda en los vicios del consentimiento señalados en el artículo 96, solamente podrá demandar el cónyuge perjudicado. Para las infracciones penales con ocasión del matrimonio, se estará a lo dispuesto en el Código Orgánico Integral Penal.

El artículo 99 del Código Civil, establece que la acción de nulidad del matrimonio prescribe en el plazo de dos años contados desde la fecha de la celebración, o desde el momento en que se tuvo conocimiento de la causal invocada, o desde el momento en que puede ejercer la acción. Como excepción, la acción de nulidad no prescribe en los casos de los ordinales 1,3,5 y 6 del artículo 95 del Código Civil. Disuelto el matrimonio por cualquier causa, no podrá iniciarse la acción de nulidad.

El artículo 102 del Código Civil, establece las solemnidades para la validez del matrimonio:

1.- La comparecencia de las partes por sí o por medio de apoderado especial, ante la autoridad competente;

2.- La constancia de carecer de impedimentos dirimentes;

3.- La expresión libre y espontánea del consentimiento de los contrayentes y la determinación obligatoria de quien administrará la sociedad conyugal;

4.- La presencia de dos testigos hábiles; y

5.- El otorgamiento y suscripción del acta correspondiente. El artículo 105 y siguientes del Código Civil, establece las causales de terminación del matrimonio.

EL MATRIMONIO SEGÚN LAS SAGRADAS ESCRITURAS.

Es una Institución divina, establecida desde la creación. Mediante el matrimonio, Dios impide que la humanidad venga a ser una confusa multitud de individuos dispersos; queda así organizada sobre la base de la familia, de la que la célula es la pareja, unida según su libre y espontánea voluntad. El propósito del matrimonio, según la Biblia, es cuádruple;

a.- La continuación de la raza humana (Génesis 1:27-28);

b.- La necesaria colaboración. El hombre es esencialmente un ser social. Dios dijo «No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él» (Génesis 2:18 );

c.- La unidad de los cónyuges: la mujer ha sido tomada por el hombre ( de la misma manera que el hombre existe por la mujer, 1 Corintios 11:12 ); abandonando padre y madre para fundar un nuevo hogar, los dos vienen a ser una sola carne ( Génesis 2:21 );

d.- la santificación de ambos mediante la preservación de lo que es para ellos el lazo conyugal ( 1 Corintios 7:2-9). El señor quiere que el matrimonio sea honrado , por todos y santo ( Hebreros 13:4 ) . Trata de apóstatas a aquellos que, predicando el ascetismo, se permiten prohibirlo ( 1 Timoteo 4:1-3 ). La monogamia es el ideal prescrito por las Sagradas Escrituras (Génesis 2:18-24 ; Mateo 19:5 ; 1 Corintios 6:16.) Solo ella permite la unidad total de los dos cónyuges, en tanto que la poligamia la hace imposible. El Creador confirma este hecho al hacer nacer un número aproximadamente igual de varones que de hembras. Él quiere también que el matrimonio sea una relación permanente ( Mateo 19:6).

Normalmente, el afecto entre el marido y mujer se va desarrollando con el paso de los años. La moral reprueba la rotura del contrato. A causa de las obligaciones que les incumben a los esposos deben disciplinarse y criar a sus hijos enseñándoles a predicar el bien. El matrimonio es indisoluble antes de la muerte, excepto en caso de adulterio ( Romanos 7:2,3 ). Pablo constata que hay rupturas arbitrarias, asimilables a una deserción ( 1 Corintios 7:15 ). Los casos a los que hace alusión el apóstol iban probablemente acompañados de infidelidad conyugal. Está prohibido el nuevo matrimonio de personas divorciadas ilegítimamente ( Mateo 5:32; 19:9; 1 Corintios 7:10,11 ). La sentencia de un tribunal civil, no anula el matrimonio delante de Dios; declara si la ruptura ha sido causada por el pecado de uno de los cónyuges o por ambos. No obstante debo señalar para finalizar, que en las Sagradas Escrituras, también se refiere a la Poligamia, la misma que apareció con Lamec ( Génesis 4:19 ) y así quedó manchada la pureza de los matrimonios, al dejarse los hombres ser dominados por impulsos carnales en la elección de sus compañeras. ( Génesis 6:1-2 ) Moisés reprimió los abusos, pero no los abolió de golpe. Los israelitas estaban poco crecidos espiritualmente y encadenados a los usos y costumbres de la época, que no se correspondían en absoluto, con la voluntad de Dios. Él, como gran legislador rindió un gran servicio a la causa del matrimonio, prohibiendo las uniones entre consanguíneos y parientes políticos ( Levítico 18 ); desalentó la poligamia ( Levítico 18:18 ; Deuteronomio 17:17 ) aseguró los derechos de las esposas de condición inferior ( Éxodo 21: 2-11 ; Deuteronomio 21:10-17 ); exigió el respeto al vínculo matrimonial ( Éxodo 20:14 ; Levítico 20:10 ; Deuteronomio 22:22 ). La poligamia, queda claro, no tiene lugar alguno en el Evangelio. El caso especial de los polígamos convertidos al Evangelio se trataba con la aceptación de la situación familiar de hecho; sin embargo, el polígamo quedaba excluido de la posibilidad de ejercer cargo alguno de responsabilidad en la Iglesia. (referencias 1 Timoteo 3:2, 12 ; Timoteo 1:16).

FUENTE: Apuntes jurídicos del Doctor Fernando Rosero González, relativos al Código Civil actualizado y referencias a las Sagradas Escrituras. La Biblia.

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