LA CALUMNIA: IMPUTACIÓN FALSA A UNA PERSONA DE LA COMISIÓN DE UN DELITO.

 

La calumnia consiste en la imputación falsa a una persona de la comisión de un hecho que la ley califique como delito, a sabiendas de que éste no existe o que el imputado no es el que lo cometió. El acusado por delito de calumnia quedará exento de toda pena, probando que la imputación del hecho criminal que hubiere realizado a la víctima o querellante, es verdadera, lo que se denomina exceptio veritatis (excepto verdad).

Para constituir delito de calumnia, la imputación hecha a la víctima, ha de ser verdadera. Si no lo es, y el acusado por el delito de calumnia, prueba la falsedad de la imputación, quedará éste, exento de pena. El bien jurídico tutelado siempre será el honor de la víctima. La imputación ha de ser de hechos concretos y ha de recaer sobre persona determinada o determinable. Es indiferente que se le impute una intervención a título de autor o cómplice. El codificador de leyes advierte que toda persona que le dirija de cualquier forma a otra, una falsa imputación de un delito, adecua su conducta al tipo penal de calumnia prevista en el artículo 182 del Código Orgánico Integral Penal. Cuando señalamos de «cualquier forma» ésta puede ser presencial, documental e incluso por medio de la prensa escrita o televisada. Ésta infracción destaca que la comisión delictual, va en contra del honor y buen nombre. El honor es una posición social que tiene todo ser humano desde su nacimiento. Atentar contra el reconocimiento que las personas han adquirido en la relación de sociedad, es sumamente alarmante y eso es lo que el ofendido advierte cuando se denigra contra su honor, daña su reputación, al imputarle falsamente la comisión de un delito.

De allí, llamar ladrón, estafador, extorsionador, asesino, violador, etc., revela una estigmatización que menoscaba tanto su honor subjetivo cuando el objetivo, para ubicarlo en una posición de sujeto activo de un delito. Calumniar es atribuir falsamente a una persona la perpetración de un delito. La falsedad se presta como elemento constitutivo de este delito y debe ser abarcado por el dolo del sujeto activo al cometer la calumnia. La imputación que se le hace a la víctima ha de versar sobre un hecho constitutivo de delito y no de falta leve. Para afirmar la presencia de dolo es preciso que el sujeto tenga conocimiento de la falsedad de lo que imputa o que la imputación, objetivamente falsa, se haga con «temerario desprecio de la verdad».

Es discutible si se exige una especial intención, además del dolo, y la solución radica en la propia naturaleza del delito, pues si se considera la calumnia como un delito contra el honor, será necesario el ánimo de deshonrar en el sujeto activo; pero esto no ocurre si se le considera un delito contra los intereses de la Justicia. De la especial índole de la calumnia en la ley penal se desprende que es más viable la primera solución. En todo caso el dolo debe abarcar la conciencia de la falsedad de la imputación o el temerario desprecio a la verdad, y el animus iniurandi (ánimo de injuriar). La calumnia, forma parte de los denominados «Delitos de acción privada», lo que quiere decir que para su persecución no basta con la mera denuncia.

Los poderes públicos no tienen capacidad para actuar de oficio en la persecución del delito de calumnia. Por el contrario, es necesario que la persona interesada participe en el juicio a través de una querella. Por otro lado, el juicio funcionará muy parecido a un juicio del orden civil, con parte demandada y demandante y con la posibilidad de que se llegue a un acuerdo o de que exista el desistimiento.

El artículo 182 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), establece que la persona que, por cualquier medio, realice una falsa imputación de un delito en contra de otra, será sancionada con pena privativa de libertad de seis meses a dos años. No constituyen calumnia los pronunciamientos vertidos antes autoridades, jueces y tribunales, cuando las imputaciones se hubieren hecho en razón de la defensa de la causa. No será responsable de calumnias quien probare la veracidad de las imputaciones. Sin embargo, en ningún caso se admitirá prueba sobre la imputación de un delito que hubiere sido objeto de una sentencia ratificatoria de la inocencia del procesado, de sobreseimiento o archivo. No habrá lugar a responsabilidad penal si el autor de calumnias, se retractare voluntariamente antes de proferirse sentencia ejecutoriada, siempre que la publicación de retractación se haga a costa del responsable, se cumpla en el mismo medio y con las mismas características en que se difundió la imputación. La retractación no constituye una forma de aceptación de culpabilidad. El artículo 415.del Código Orgánico Integral Penal establece el ejercicio privado de la acción penal.- Procede el ejercicio privado de la acción en los siguientes delitos:
1. Calumnia (Art. 182 del COIP)
2. Usurpación (Art. 200 del COIP)
3. Estupro (Art. 167 del COIP)
4. Lesiones que generen incapacidad o enfermedad de hasta treinta días, con excepción de los casos de violencia contra la mujer o miembros del núcleo familiar y aquellas generadas en delitos de tránsito”. (Art. 152 del COIP Nos. 1 y 2).

Los delitos de acción privada como el estupro, la calumnia, usurpación y lesiones son tramitados por los jueces de garantías penales. Los artículos 647 al 651 del Código Orgánico Integral Penal, establecen el procedimiento para el ejercicio privado de la acción penal, en virtud de quien acuse por un delito de ejercicio privado de la acción penal, deberá proponer la querella por sí o mediante apoderada o apoderado especial, ante la o el juez de garantías penales, querella que deberá presentarse por escrito y contendrá los requisitos previstos en los mencionados artículos.

DR. FERNANDO ROSERO GONZÁLEZ
REG. 1.089 COLEGIO DE ABOGADOS DEL GUAYAS
REG. 09-1996-87 FORO DE ABOGADOS DEL GUAYAS

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