UN VERDADERO LÍDER LLAMADO JESÚS.

Adolf Hitler ha sido considerado como el líder más malvado, cruel y sanguinario del siglo XX. Su plan de conquistar Europa y el mundo entero, junto con su proyecto siniestro de exterminar a los judíos a través del holocausto, continuará impactando las conciencias del mundo moderno. Hitler se convirtió democráticamente en el primer ministro de la República de Alemania el 30 de enero de 1933. Parecía, con tantas promesas hechas, que el partido Nacional Socialista podría restaurar a Alemania a su antiguo estado de poder dentro de Europa. Una vez en el poder, Hitler elaboró » un decreto para la protección del pueblo y del Estado», cambiando completamente las leyes que habían regido a Alemania por muchos años.

Siete artículos de la Constitución que garantizaban las libertades individuales y civiles, fueron borradas de un plumazo. El temor comenzó a cundir y el pueblo fue urgido a votar por el Partido Nazi para asegurar la paz y la libertad. Desde el día 23 de marzo de 1933 hasta el día de su suicidio en el bunker en Mayo de 1945, Hitler fue el líder indiscutible de Alemania. ¿Podrá algo similar volver a suceder? ¡Por supuesto que sí! Si analizamos a los líderes políticos actuales (2.020), descubriremos que hay más de 10 gobernantes en el mundo que han perdido todo sentido común para gobernar. Existen varias dictaduras con líderes que manifiestan desequilibrio mental, ambición desmedida de poder, desprecio total por la humanidad y tendencias de incendiar al mundo entero en un holocausto nuclear en cualquier momento. Casi ningún líder político actual tiene el carácter de una persona con talento, habilidades e ideas para unir a las naciones y asegurar la continuidad del presente orden mundial. ¿Cuánto tiempo más persistirá este vacío de liderazgo?.

La crisis sigue aumentando una tras la otra, la economía mundial sigue deteriorándose, las amenazas de guerra son una sombra constante en la mayoría de las naciones, etc. En algún momento habrá una crisis de mayores proporciones que pavimentará y abrirá el camino para el surgimiento del último dictador mundial: EL ANTICRISTO. Este personaje surgirá de la nada para ofrecerle al mundo lo que siempre ha esperado: Paz y seguridad. La secuela de los gobiernos de la antigüedad hasta nuestros días han seguido la misma línea: 1.- La tiranía o la opresión. La historia nos provee de muchos ejemplos; imperios egipcio, babilónico, persa, griego y romano; 2.- La ambición excesiva. Entre estos podemos citar el doble intento de Alemania de gobernar Europa estableciendo la raza aria; los gobiernos de Hitler, Stalin, Mussolini, etc., 3.- La decadencia de la incompetencia. El zar de Rusia, Alejandro II, último de la dinastía «Romanov», es un buen ejemplo de esto. 4.- El endiosamiento personal de sus líderes políticos. como los Césares romanos, Idi Amin, Mao Tse Tung, Hitler, Stalin, Saddam Hussein, etc.

La ambición humana personal por el poder de muchos líderes políticos ha sido la causa principal de la corrupción de los malos gobiernos, o sea, la voluntad de una persona para ejercer su poder y autoridad sobre los demás, no importando la forma que tome su gobierno o los cambios que tengan que hacerle a su Constitución. Esta tendencia pecaminosa, la describió Jesús claramente a sus discípulos: » Entonces Jesús llamándoles, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad, más entre ustedes no será así, sino el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro siervo, como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos » (Mateo 20: 25-28). ¡Este es el principio del verdadero liderazgo que ejemplificó Jesús!, Un líder verdadero se caracterizará por su espíritu de servicio hacia los demás, y no al revés. La Biblia dice que los gobiernos y nuestros tiempos cambiarán verdaderamente cuando el Hijo de Dios, el Señor Jesucristo, regrese a este mundo a gobernarlo con poder y gloria, hasta entonces, no habrá una verdadera justicia ni paz en las naciones: » Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia, desde ahora y para siempre. El celo de Jehová hará esto» (Isaías 9: 7; Ver también 11: 3-5).

Mientras tanto, debemos trabajar con nuestro carácter para sacar la ambición, el egoísmo, la avaricia y el orgullo para evitar corromper nuestro corazón y madurar emocional y espiritualmente a la estatura de verdaderos hombres y mujeres de Dios. Haciendo estas cosas, podremos desarrollar el carácter de un líder verdadero llamado Jesús y sabemos que nunca lo podremos lograr solos, porque separados de Él ¡NADA PODREMOS HACER!.

FUENTE: LA BIBLIA. APUNTES TEOLÓGICOS DEL DR. FERNANDO ROSERO GONZÁLEZ, LÍDER EN LA IGLESIA CRISTIANA EVANGÉLICA CASA DE FE.

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